Personalidad humana, una receta con cinco ingredientes

Cada persona es un mundo, se suele decir.
La corteza terrestre de nuestro mundo, por ejemplo, está formada por oxígeno, silicio, aluminio, hierro, calcio, sodio, magnesio y potasio. Obviamente hay mucho más, pero es interesante ver de estos ocho elementos, seis son también predominantes en el cuerpo humano.

Así que, aún y ser entes totalmente distintos, tenemos «ingredientes» en común.
Por esta regla de tres, si una persona comparte seis grandes similitudes con la Tierra, ¿qué comparte con el resto de seres humanos?

Estudios sobre personalidad humana

Hay muchos estudios sobre la personalidad humana, Carl Jung, por ejemplo, postuló una teoría de la personalidad basada en cuatro factores clave que sigue muy vigente hoy en día. Otra de las teorías es la conocida como BIG FIVE o el Modelo de los cinco grandes. Según esta teoría la personalidad humana se divide en cinco grandes dimensiones. Esta teoría empezó a postularse en la década de los treinta para ser consolidada durante los sesenta. Cuarenta años después, los psicólogos saben cómo analizar qué cantidad de cada ingrediente forma parte de una persona y qué tipo de postre da ese receta en particular.

Los cinco factores son los siguientes:

1. Voluntad:

se refiere a los niveles de determinación, asertividad e independencia de la persona.

Este factor se centra en la relación de la persona con el cambio y las nuevas experiencias. Así como si estamos delante de una persona imaginativa o delante de una persona más conservadora.
Por ejemplo, una persona con una puntuación altísima de este factor es José Mourinho.

 

 

2. Energía:

se refiere al entusiasmo, sociabilidad y compromiso de la persona.
El lado alto del espectro de Energía se traduce en extroversión, mientras que el lado bajo es la introversión. Y, por ejemplo cómo es de importante para esta persona estar en contacto con los demás.
Una persona con elevados niveles de energía que ha convertido su personalidad en lucrativa profesión es Kim Kardashian.


3.
Afectividad:

Se refiere a la capacidad de la persona para ser sincera, generosa, cálida y abierta.
Personas altamente afectivas son aquellas para las que las relaciones interpersonales y el bienestar colectivo son una gran prioridad. Además, también refleja un carácter templado y plácido. O, en su defecto, un carácter más explosivo.
Un ejemplo clásico de una persona de este tipo es Pep Guardiola.



4.
Control:

Esta faceta mide el nivel de estructuración y disciplina personal.
Las personas que sobresalen en esta faceta son muy ordenadas, detallistas y meditativas. Por otro lado, la gente con bajo control es capaz de tomar decisiones sin pensárselo demasiado, siguen más su instinto que su cabeza.
Un líder que tiene un perfil de control elevado es el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy.



5.
Emocionalidad:

Este factor es un poco distinto a los demás. De hecho, es un complemento que ayuda a definir el resto de rasgos de personalidad de la persona. La emocionalidad trata la respuesta de la persona frente a circunstancias ajenas. Personas con un alto nivel emocional responden de manera muy pasional, son propensas a sentir enfado, angustia y estrés. Son aquellas de las que se dice que «llevan los nervios a flor de piel». Por otro lado, las personas con una baja emocionalidad tienen una respuesta más racional ante estímulos externos. Son esos que pueden «mantener la cabeza fría».
Una persona con un alto nivel de emocionalidad es, por ejemplo, Belén Esteban. 



Como ya hemos dicho, hay diversas herramientas que miden la personalidad de las personas a través del Big Five, entre ellas, Facet5 con la que trabajamos en Tools4Success.


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